El TRI en positivo al debut del Tata

Otro ciclo mundialista ha dado comienzo en las siempre agitadas aguas de la mar llamada Selección Mexicana; Gerardo Martino hizo ya su debut como estratega nacional y, en la cancha, todo salió de cara para el equipo azteca.

“El Tata” se ha mostrado ilusionado desde su llegada, ha sido claro, firme, abierto y congruente en su toma de decisiones y esas son cualidades esenciales cuando se maneja un barco con tanta presión por parte de medios, de patrocinadores e incluso de los seleccionados mismos. El nuevo proceso del estratega nacional inicia con una buena aceptación mediática – salvo la ligera polémica de los naturalizados, hecho que no es para nada un tema de menor importancia.

Gerardo Martino, aventajado alumno de la brillante escuela del Marcelo Bielsa, tiene en si mismo una gran cualidad que lo diferencia de su maestro; “El Tata” no es un fundamentalista táctico, sabedor de que el futbol moderno requiere de la adaptación táctica, ha sabido ir ganando flexibilidad en la disposición de sus piezas dentro del terreno de juego, aunque algo sí tengo muy claro, con él estaremos muy lejos de ver acontecer experimentos constantes e inventos posicionales para sus dirigidos; Martino – en ese Limbo entre su maestro y su antecesor en el TRI- es más bien una mentalidad solvente, capaz de entender y adaptarse a las características de sus jugadores.

La primera impresión no suele olvidarse, queda impresa en la memoria como una huella en el cemento fresco, el TRI de Martino saltó a la cancha para enfrentar -en duelo amistoso, pero nada amigable- a uno de sus más recientes némesis, y lo hizo con ilusión, personalidad y, sobre todo, gol.

Si tuviera que definir en una palabra al TRI de Martino en su primera puesta en escena, sería: “Esperanzador”, a destacar la actitud y la entrega de un equipo que supo sufrir los primeros 45 minutos, en los que Ochoa -en su partido centenario como seleccionado nacional- hizo su parte para mantener en cero su arco; para el segundo tiempo se encontraron las conexiones, creció el colectivo y se tuvo pegada; así, con dichas variables conjugadas, el TRI disipó los fantasmas ante Chile y se estrenó felizmente con Martino.

Mis cinco puntos por destacar del primer juego de la era Martino son:

• La confianza que genera un triunfo ante un rival como el bicampeón de América.
• La solvencia mostrada por un juvenil como Carlos Rodríguez
• El centenario de Guillermo Ochoa, sellado con una gran actuación.
• La pegada del cuadro tricolor y sus variantes en la cancha.
• La confirmación del gran momento futbolístico en que se encuentra Raúl Jiménez.

¡Bienvenido y buena suerte, Tata!

Francisco Andújar

Fuente de la Imagen

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *