Una final, un choque de modelos económicos

Ya hemos mencionado la congruencia que la Liga MX ha ido ganando en los últimos torneos en cuanto a aquellos protagonistas en la disputa por el título, la final del Clausura 2019 lo ratifica por completo, se enfrentan el primero contra el segundo de la tabla general.

Dos proyectos de fuerzas económicas impares chocan en una final que promete mucho, una final que enfrenta dos proyectos económicos y de gestión con posturas totalmente polarizadas. Por un lado, el León y su apuesta por una inversión limitada y la contratación focal de jugadores por otro lado Tigres y su por todos bien conocida fastuosidad económica con la infraestructura de la cementera que tiene detrás y que lo ha convertido en uno de los equipos con mayor poderío en la Liga MX.

El contraste de inversión en contrataciones para las últimas cinco campañas entre Esmeraldas y Universitarios es simplemente avasallador:
• Tigres: 92.4 Millones de Dólares
• León: 17.6 Millones de Dólares

León, no posee un amplio presupuesto, pero ha sido analítico y asertivo con las contrataciones realizadas para apuntalar el proyecto que encabeza Marcos Ignacio Ambriz; por su parte, Ricardo Ferretti posee chequera abierta para hacerse del jugador que desee para enriquecer su plantel.

Esta final enfrenta a dos instituciones que, desde mi punto de vista, se encuentran infravaloradas en la escala de opinión puesto que no son considerados “Equipos grandes”. De coronarse campeón el León conseguirá su octavo título de Liga (mismos que posee Cruz Azul), si la UANL se coronase campeona conquistará su séptima Liga (mismas que las conquistadas por Pumas), a equipos como León, Tigres –y añadiría al Toluca- no darles el mote de “Equipo grande” es de mentalidad pequeña, sobre todo si se consideran los logros deportivos como la base de la grandeza de una institución.

Aunado a las diferencias salariales de las plantillas, en las que los jugadores de la UANL valen 2.5 veces más que los del plantel Esmeralda, se encuentra la diferencia salarial entre los entrenadores de ambas escuadras puesto que Ferretti con un sueldo de 3 millones anuales tiene un sueldo cinco veces mayor al de Nacho Ambriz, quien gana $600,000 al año.

Aunque últimamente, la frase “En el Deporte no juega el dinero” va perdiendo más y más sentido, no solamente a nivel global sino también en el ámbito nacional, pues en los últimos torneos, se han coronado los equipos que se encuentran entre los primeros ocho puestos del valor de la plantilla, y en esta final de contrastes económicos, La Fiera buscará romper la tendencia.

¿Granará la chequera abierta o las contrataciones mesuradas? ¿Se coronará la considerable inversión o el presupuesto austero? ¿Quién para Campeón? ¿La Fiera o los Tigres? Eso lo sabremos el próximo domingo.

Francisco Andújar.

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